Yo estaba fregando platos

ComparteShare on Facebook1Share on Google+0Tweet about this on Twitter0Share on LinkedIn0

Por Nilo Julián González Preval

Yo estaba fregando platos en un restaurante en Bay Harbour. Muy cerca de donde vivo ahora.

Estaba fregando platos y debía de empezar a fregar el piso y cuanta mierda y resto de comida se queda en el.

Fue una larga jornada como en la cocina de cualquier restaurante del mundo. Esa noche tenia que fregar las gomas sobre las cuales los cocineros del día caminan con sus sartenes y cazuelas, para no resbalarse y caer. Me gustaba lavar las gomas. La espuma dibujaba figuras fantasmagóricas sobre las faldas iluminadas de alógenos y de imaginación.

Yo estaba fregando platos, cazuelas, calderos y de momento pensé:

¿Cual es el apuro si yo no voy a ningún lugar….?

Recuerdo que estaba de espaldas a la cocina. Entre los tres fregaderos y la gran maquina friega platos. Estaba detenido en ese pensamiento. Mirando la grasa escapar por el tragante. Estaba tranquilo y frío. Estaba en calma. Estaba solo y en la luz y sin embargo era yo, aun quería ser millonario y famoso y un gran pintor y quería viajar por el mundo con mis exposiciones y estaba detenido en ese lugar, solo, frío, tranquilo, calmado, sin temblores, respirando, sin ansiedad, sin dolor…..sin que mi cuerpo moviera un solo músculo.

Dicen los científicos, los sabios místicos, los que saben mas que yo, que la información se acumula y se acumula hasta que masa de esa información aumenta de peso, se hace densa, se fragua, haciéndose critica y colapsando sobre si misma, sobre su gravedad y sus partículas.

Al pasar de las semanas trate de conversar con algunos amigos y es difícil que alguien que te conozca de Cuba crea que algo asi es posible.

84 total views, 3 views today

ComparteShare on Facebook1Share on Google+0Tweet about this on Twitter0Share on LinkedIn0

Leave a Comment